
Un martes festivo es bastante extraño. Se siente como domingo pero al día siguiente es miércoles, osea mitad de semana, lo cual puede resultar algo confuso. A pesar de eso, ayer Primero de Mayo, día internacional del Trabajo, Diana, Daniel y yo nos propusimos acabar con la sequía cinematográfica en la que andábamos sumergidos por nuestras respectivas obligaciones, obligaciones que por cierto, nos impiden momentáneamente concentrarnos en nuestro propósito principal, a saber, hablar de cine. La película: "Bluff", del director colombiano Felipe Martínez.
Nunca me imaginé que Unicentro pudiera estar tan lleno como lo estaba. La fila para comprar la boleta era interminable, pero gracias al 404-CINE y su sistema de reservas resolvimos el problema rápidamente. Las sillas del teatro estaban vendidas en su totalidad y la gente impaciente, esperaba la ya comentada producción nacional. Apagan las luces y empieza la función. 110 minutos después las vuelven a encender. Varios comentarios surgen en ese momento; lo primero es la satisfacción generalizada en las caras de los espectadores. Me incluyo en ese sentimiento. La película superó mis espectativas realmente. Debo confesar que no tenía intenciones de verla hasta que me lo propusieron. De no haber sido así, seguro no la hubiera visto. Pero repito, a mi la película me gustó. Divertida, irreverente y descarada, "Bluff" es una propuesta original y bien pensada. Permítanme contarles porqué.
A pesar de que la trama de la película no es nada del otro mundo, las situaciones que se crean a partir de ella son bien elaboradas y ejecutadas, llevando así al espectador a interesarse por un "thriller" urbano de suspenso que, debido en parte a su humor negro característico, me recuerda al film "Nicotina" (Hugo Rodríguez, México-Argentina, 2003). Sin embargo creo que el éxito de "Bluff" se debe a los estupendos personajes que involucra. La arrogancia y el cinismo de Mallarino (Víctor Mallarino) se torna casi bizarro e irreal. Este odioso hombre de la vida pública aparece como invencible, pero pronto revela su debilidad a través de su amante. Esta contradicción hace del personaje una burla sensacional. Parecería por otro lado, que la fórmula para hacer películas en Colombia requiriera de un elemento infaltable: el extranjero. En este caso es Nicolás (Federico Lorusso), un fotógrafo argentino desarreglado y dispuesto a hacer lo imposible por vengarse de Mallarino después de que este le quitara su trabajo y su mujer. Pero definitivamente el show se lo roba el detective Waltersito Montes (Luis Eduardo Arango). Las carcajadas en la sala 5 de Unicentro así lo demuestran. Este personaje caracteriza de una manera estupenda al policía corrupto de nuestra sociedad, envuelto en una serie de situaciones muy cómicas que inevitablemente hacen reir al espectador. Sobresalen también el administrador del negocio de cuartos por hora y Pérez, el fiel asistente del detective Montes que termina siendo el héroe de la película.
Son entonces los muy bien logrados personajes los principales responsables del éxito de "Bluff", una propuesta novedosa del cine colombiano. Después de haber salido del teatro con una sonrisa en la cara, descubrimos que las luces de parqueo del carro se habían quedado encendidas... La batería estaba muerta y tuvimos que empujar. Gracioso final para un día festivo anormal.